El EOS registra los procedimientos de una empresa y gobierna su ejecución calendarizada. Estas quince pantallas son capturas del producto funcionando, no bocetos: salen de una operación completa —trece procedimientos, siete áreas, catorce personas y tres semanas de corridas— cargada en el sistema.
La pantalla de quien dirige: qué tan levantada está la empresa, de quién depende de más y qué envejeció.
02Trece procedimientos con su área, su cadencia y quién rinde cuentas. Se busca, se filtra y se agrupa por el organigrama.
03El corte de caja: sus seis pasos tipados, qué exige cada uno y qué le falta para subir de nivel.
04El formulario que reemplaza al párrafo: quién lo hace, con qué, qué produce y cómo se sabe que quedó bien.
Lo atrasado, lo de hoy y lo que viene. En qué paso va cada corrida, qué iteración es y qué está a la firma.
05bLo mismo mirado desde una persona: lo que quedó debiendo, lo de hoy y lo de los próximos siete días.
06El checklist con el contrato del paso: pide la evidencia que el procedimiento pidió y no deja cerrar sin la firma.
El organigrama del que salen los roles: los procedimientos apuntan a cargos, nunca a personas.
09La ficha de una persona. No se declara: se deduce del cruce entre lo declarado y el organigrama.
14Los roles del cliente y los de KOJ, que entran a varios clientes y no consumen la cuota de ninguno.
El catálogo de operaciones reutilizables, buscables con las palabras que usa quien opera.
11Cómo sale lo que el procedimiento entrega, con la plantilla del cliente adentro.
12De dónde lee el sistema, con el contrato de esquema congelado para que un cambio de forma no pase inadvertido.
13Su marca, su voz y su diccionario — lo que hace que el copiloto entienda a este cliente y no al promedio.